Un Mensaje Para ti de un Amigo

Querido Amigo mío,

Con este pequeño mensaje quisiera hacerte pensar en algunas cosas muy importantes. Muchas veces piensa uno en las cosas que no valen mucho y no piensa nada en las cosas que si valen, que son su alma y el Dios de los Cielos.

Supongo que crees en Dios, y en su Hijo, Jesucristo pues así dice todo el mundo. Está bien que crees en Dios, pero la Biblia dice que los demonios creen en Dios, y tiemblan con temor (Santiago 2:19). El creer que Dios existe en el cielo no es suficiente para salvar tu alma. ¿Cómo has tratado a Dios? ¿Cómo siente Dios hacia ti? ¿Has obedecido los mandamientos y la ley de Dios; por lo menos la parte que sabes?

Cristo dijo en la Biblia en Mateo 22:37-40 así: "Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente. Este es el primero y grande mandamiento. Y el segundo es semejante: Amarás a tu prójimo como a ti mismo. De estos dos mandamientos depende toda la ley y los profetas."

¿Has amado al Señor con todo tu corazón y con toda tu mente? ¿Has amado a tu prójimo como a ti mismo? A ti ¿quién te importa más Dios y tus prójimos o tú mismo? ¡Si tu respuesta es "no", entonces no estás listo para morir y presentarte delante de Dios!

Dios te ha bendecido mucho. Te ha dado la vida y la salud. Si tienes familia, es porque Dios, en Su misericordia, te la ha dado también. Te ha dado de comer y para vestirte durante toda tu vida hasta ahora. La tierra, y todo que se encuentra en ella, pertenece a Dios, y te ha bendecido con todas de las necesidades. Déjame preguntarte algo: ¿Qué has hecho para Dios?

Imagínate que llegue un visitante a tu casa y lo atiendes muy bien. Le das de comer de lo mejor que tienes y la cama más cómoda de la casa. No dejas que le falte nada. Le das dinero cuando él se lo necesita. Pero a ti nunca te da las gracias. A ti nunca te habla. A ti no te tiene respeto, ni amor. No obedece las reglas de tu casa y se porta muy mal delante de tus hijos. Se burla de tu esposa y tus hijos y siempre hace las cosas que a ti más te molestan. ¿Cómo sentirías hacia ésta persona? Me imagino que sentirías muy molesto con él.

¡Tú has hecho lo mismo con Dios! Dios ha sido muy misericordioso contigo hasta ahora. ¿Comes la comida sin darle las gracias a Dios? ¿Haces burlas de los que no andan contigo en el vício y las maldiciones? ¿Vas a la iglesia a alabar y darle gloria a Dios y a su Hijo Jesucristo? ¿o no le haces caso para nada? ¡Y tú crees que estás bien con Dios! ¿Cómo crees que puedes ir al cielo el día que te mueras? Dios siente igual hacia ti como tú sientes hacia el visitante que no te agradece por lo bueno que eres con él.

No sabes la hora en que la muerte te va a llegar a ti. No tenemos promesa de mañana. Dentro de cinco minutos podrías presentarte delante de Dios. Y ya será muy tarde para arrepentirte de tus pecados y pedirle a Dios que te perdone. Dios es el juez todopoderoso. La Biblia dice que todos los hombres han pecado y que la paga del pecado es la muerte (Romanos 6:23). Esto significa que los hombres que se mueren sin recibir perdón por sus pecados y la salvación de Dios por medio de su Hijo Jesucristo van a ir a un lugar que se llama "el infierno" para estar siempre entre las llamas y tormentos. Dios es un Dios justo y santo, y si Dios manda a un hombre al infierno es porque él lo merece. Cada hombre que está gritando en el abismo del infierno en este momento vivía su vida en la tierra que Dios hizo y recibía alimento de la mano de Dios y no le dio gloria ni gracias. Ahora todos los que están sintiendo las llamas del infierno quieren arrepentirse, pero ya es demasiado tarde. Han quedado como el rico del libro de Lucas, capítulo 16 de la Biblia.

¡No seas así, querido amigo! !Despiértate del sueño en que estás viviendo! ¡No estás bien con Dios mientras vives en pecado! ¡Pónte a pensar en tu alma que vale más que todas las riquezas del mundo! Con tus pecados te has convertido en el enemigo del Dios Todopoderoso. El te va a juzgar y no va a haber ningún abogado que te puede sacar del juício que te está esperando en el momento que te mueras.

Ve a una iglesia evangélica a oír la Palabra de Dios; así es la única manera que vas a obtener la fe que necesitas para arrepentirte del pecado y ser salvo.

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